Los adventistas se encuentran entre los que respondieron al poderoso sismo que golpeó al norte de la ciudad de Christchurch, en Nueva Zelanda, en lo que se conoce como la Isla Sur.

Los efectos del sismo de 7,8 grados de magnitud se sintieron también en la Isla Norte. Los primeros informes indican que dos personas perdieron la vida en el terremoto, y que muchos edificios han sido dañados.

Tulaga Aiolupotea, pastor de la iglesia adventista de Addington en Christchurch habló con la revista Adventist Record de Australia sobre su experiencia.

“Estamos bien. Vivimos en Redwood [suburbio de Christchurch], a unos diez a quince minutos al norte del centro”, dijo Ailupotea. “[El terremoto] nos sacudió la cama, nos despertó. Mi esposa tomó a nuestra hijita de 6 meses, mientras que yo corrí y tomé a nuestras dos niñas pequeñas de su habitación, mientras al mismo tiempo trataba de detectar si el sismo pensaba detenerse o se volvería peor. Pero siguió durante unos cuantos segundos, por alrededor de un minuto. Mi madre, que está de visita, llevó a mi sobrina afuera y nosotros aguardamos en nuestra habitación, reunidos allí, esperando que se detuviera”.

Aiolupotea añadió: “Fue fascinante. Los niños seguían durmiendo, dormitando, preguntándose por qué nos habíamos reunido. Fue una gran sacudida para nosotros. [Sentíamos] un poco de miedo; en realidad, estábamos ansiosos. El ruido que hacía la casa… las paredes parecían estar restregándose contra las bases, como [el sonido] que hace un puente colgante de madera. La casa se movía de un lado a otro, pero la edificación no sufrió daños, porque la hemos preparado para los sismos: No hay muchas cosas en las paredes, y tiene estantes altos y fijos que la mantienen firme. Después de que pasó el sismo principal sentimos varias réplicas. Fueron sacudidas graduales que fueron desapareciendo por así decir muy lentamente”.

Al momento de este informe, el pastor Aiolupotea dijo que no había escuchado si alguno de los miembros de iglesia o las congregaciones cercanas se habían visto directamente afectados.

Más al norte, en Wellington, la capital de Nueva Zelanda, Andre Afamasaga, pastor de la iglesia Capital de Wellington, compartió imágenes de su calle en el distrito central, mostrando ventanas destruidas y rajaduras en la calle.

Afamasaga escribió esta mañana: “Hasta donde sabemos estamos seguros de quedar aquí en la ciudad, aunque muchos han buscado terrenos más elevados. Las réplicas han sido continuas y, aparte de ello y la caída de algunos objetos, estoy bien. Pero pienso en las familias, los ancianos, los niños y las mascotas que la han pasado mucho peor”.

Afamasaga compartió con Adventist Record lo que ha estado haciendo desde el sismo:

“Nuestros feligreses están seguros, y he estado usando nuestras páginas grupales de Facebook para mantenernos en contacto con los miembros de iglesia y compartir información. También he estado enviando mensajes de texto a todos. Hay algunos jóvenes y turistas adventistas que no van a mi iglesia, pero con los cuales he estado en contacto. El pastor de una joven de Christchurch me envió un texto para saber de una miembro de iglesia que ahora vive en Wellington y, gracias a Dios, ya estábamos en contacto por mensaje de texto. Ella ahora está en casa de una amiga. Hasta donde sé no hay daños a las construcciones de la iglesia. Los pastores Roger y Jen Lang (de las iglesias adventistas Bet Tikun y Lower Hutt) fueron evacuados de su hogar por un peligro de tsunami a eso de las 2.00. Hay cientos de réplicas, y uno se acostumbra a ellas.

“Para otros, todo siguió normalmente. Mis colegas en el ministerio, los pastores Joe Tesese y Toa Lutu y yo tuvimos una reunión con otro adventista, Ben Tameifuna, coordinador principal de proyectos/encargado de discapacidades de Le Va, una ONG de salud, que había volado desde Auckland para analizar las facilidades para los discapacitados en los templos adventistas de la zona meridional de la Isla Norte. Más tarde, los pastores siguieron haciendo las visitas y las llamadas a los miembros como si fuera un día de lo más normal.

“Shalleen Hern, que es miembro de la iglesia adventista Capital y directora de TVNZ en la región central de Nueva Zelandia, ha estado coordinando la sala de noticias de Wellington desde el momento inmediatamente posterior al terremoto, y estará hasta que comiencen las noticias en vivo de hoy a las 18.00. Otro de los miembros de iglesia es gerente de mantenimiento de edificios, y ha estado revisando edificios toda la mañana. Otros feligreses también están trabajando desde las bibliotecas y reanudando sus responsabilidades en los hogares de ancianos de la zona.

“Algunos estudiantes del último año de la escuela secundaria aún tienen que dar exámenes nacionales a pesar de que no pudieron dormir bien, si es que durmieron algo, y de que tienen que soportar las réplicas constantes durante los exámenes. Se espera que las tormentas ahora lleguen a eso de las 18.00, y continúen hasta el mediodía del martes”.